Centro Oceanográfico

Con una ubicación costera, este centro oceanográfico tiene una presencia tan simple como imponente, un cubo omnipresente que se distingue desde lejos. Este espacio dedicado a las ciencias marinas, ejerce de centro cultural y científico dedicado al mar.

En comunión con el mar

Traspasando el umbral nos encontramos las distintas salas de exposición recorriendo las diferentes zonas marinas: océanos, humedales e islas.

La azotea alberga un luminoso restaurante abierto al mar y en el sótano reside el acuario con un conjunto de flora y fauna envidiable.

En un entorno sereno y diáfano como es el Oceanográfico nos encontramos pinceladas de ecosistemas marinos que nos evocan a un sinfín de ambientes acuáticos y nos hacen viajar con delicadeza entre mares.

Interpretación de Atelier

A través de la cerámica modelada y los pigmentos los artistas del Atelier han recreado el fondo marino tanto

en el mural instalado en el lobby como en los lavabos de los servicios. Las texturas juegan a ser fósiles y

corales y los colores adquieren movimiento para convertirse en oleaje.

Piezas

En el vestíbulo del museo, donde se tramitan las entradas, se instalaron las piezas clave que nos introducen al universo marino, una composición orgánica que simula un conjunto de corales en cerámica blanca.

Ésta se integra en el espacio como un traje de sastre, con una fineza y pulcritud que solo una pieza hecha a medida podía lograr. En los servicios encontramos otro guiño al mar, donde en los lavabos se ha querido jugar

con los fluidos, simulando el agua del mar, y los seres que lo habitan. Los lavabos solo se entienden si se representan juntos para ver los peces saltando de pieza en pieza.